
En una línea de moldeo por soplado estático SIPA SFL 2/2, no basta con ajustar la temperatura de calentamiento de las preformas y dejarlo así. Esa es la primera variable que puede causar problemas, ya que cualquier desviación en su valor hace que las preformas se conviertan en desperdicio.
Cuando las lámparas del túnel de calentamiento dejan de funcionar correctamente, se nota rápidamente: la distribución del calor no es uniforme, las botellas no se forman adecuadamente, y esto genera problemas adicionales como atascos y paradas repentinas en el proceso de producción. La lámpara del soplador lineal SIPA SFL 2/2 está diseñada para reemplazar directamente a la lámpara original, y su función principal es mantener estable el perfil de calentamiento, turno tras turno.
Qué es importante desde el punto de vista técnico La lámpara del soplador lineal SFL 2/2 utiliza emisores de infrarrojos de onda corta dentro de un tubo de cuarzo. Este material se elige por su rápida respuesta térmica y su capacidad para generar un calor constante. La geometría y el montaje de la lámpara coinciden con los del túnel de calentamiento SFL 2/2, y su conexión es de tipo R7s, lo que permite cambiarla sin tener que rearrancar los cables del reflector.
Nosotros exigimos tolerancias muy precisas en cuanto al filamento de la lámpara, así como un espectro de emisión definido. Esto asegura que la temperatura de la superficie de las preformas permanezca dentro del rango deseado por el equipo de moldeo. El resultado es una curva de calentamiento que no varía de una lámpara a otra.
Por qué funciona en el SFL 2/2 En el moldeo por soplado estático, las preformas deben alcanzar la temperatura adecuada en toda su superficie antes de que el aire a alta presión las estire. Una lámpara que calienta rápidamente y mantiene una temperatura constante permite que los tiempos de ciclo sean consistentes y reduce las cantidades de productos defectuosos.
Los equipos que operan el SFL 2/2 experimentan menos paradas debido a problemas relacionados con el calentamiento, y la calidad del producto es más predecible, todo ello sin necesidad de cambiar la estructura de la lámpara o la interfaz de control.
Información importante durante la instalación La instalación es sencilla, pero el reflector y el flujo de aire son elementos clave para mantener el equilibrio térmico. Es necesario ajustar con precisión la longitud y la potencia de la lámpara, además de verificar el estado del reflector y el flujo de aire en el túnel. Una mala alineación o un flujo de aire obstruido pueden causar puntos calientes y acortar la vida útil de la lámpara.
El polvo y el aceite presentes en el ambiente pueden dañar el cuarzo. Es importante mantener el túnel limpio, ya que de lo contrario, la eficiencia de la lámpara disminuirá y su vida útil se reducirá rápidamente.