
Deje de esperar a que su horno esté listo: El secreto para preparar pizzas en 90 segundos
La mayoría de los hornos son lentos. Ya sea que utilice un horno convencional o uno de tipo convección, básicamente tiene que esperar a que el aire o las piedras calientes lleguen hasta la masa. Es una tarea tediosa.
Decidimos evitar este proceso innecesario. En lugar de calentar el aire, utilizamos emisores de onda corta infrarroja (SWIR). Piense en ello como cuando el sol golpea su piel en un día caluroso de julio: no caldea primero el aire, sino que actúa directamente sobre su piel. Al dirigir esa energía directamente hacia los ingredientes y la masa, podemos reducir el tiempo de cocción de cinco minutos a unos 90 segundos. Y lo mejor: la corteza de la pizza sigue manteniéndose en perfectas condiciones.
¿Por qué funciona?
Los elementos calefactores tradicionales son lentos. Tardan mucho tiempo en alcanzar la temperatura adecuada. Pero nuestras lámparas de cuarzo-halógeno, en cambio, alcanzan la temperatura máxima en cuestión de milisegundos. El calor penetra profundamente en la pizza casi al instante. Verá cómo el queso burbujea y la masa se infla mucho más rápido de lo habitual. No se trata de hacer que el horno esté “más caliente”, sino de aplicar una cantidad concentrada de energía a la pizza.
Los detalles importantes
Para reducir el tiempo de cocción en un 70%, se necesita mucha potencia en un espacio muy pequeño. Utilizamos lámparas de alta densidad envueltas en cuarzo, para que puedan funcionar a altas temperaturas sin deformarse ni desgastarse.
Pero hay algo importante que debe tener en cuenta: no puede simplemente conectar estas lámparas y dejarlas funcionando sin más. Necesitará un controlador PID con capacidad de cambio rápido de temperatura. Si el tiempo de cocción no es preciso, terminará con pepperoni quemado y masa cruda.
El balance
Estos emisores son excelentes porque son compactos. Puede reemplazar sus tubos radiantes antiguos por estos, y así tener más espacio para las bandas transportadoras en su cocina. Más pizzas, menos espacio ocupado.
Recuerde que este tipo de calor es muy intenso. Dado que todo ocurre muy rápido, apenas hay margen para errores. Si su banda transportadora se retrasa unos cinco segundos, la corteza de la pizza pasará de ser dorada a estar carbonizada. Debe asegurarse de que sus sensores funcionen correctamente y respondan en tiempo real.